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Perú: Guía para visitar Machu Picchu

Machu Picchu

En el derrotero mochilero sudamericano y en el imaginario colectivo de lo que representa este continente moreno para el resto del mundo, existe una parada obligatoria para cualquier amante de la historia, la cultura y la gastronomía: Cusco y Machu Picchu.

Ascender a ese santuario histórico que es Machu Picchu —una de las siete maravillas del mundo— e intentar imaginar la vida de los Incas en la que desde 1983 forma parte de la Lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, es asumir en el aquí y ahora un viaje milenario a través del tiempo, aplastando con nuestros propios pies las cientos de postales y otros tantos libros que hemos sostenido alguna vez en nuestras manos, y convirtiendo de una buena vez la distancia mezquina del papel en una realidad patente hecha de piedra.

Sube a nacer conmigo hermano

Machu Picchu

Abierta a su estudio arqueológico por el explorador estadounidense Hiram Bingham III entre los años 1912 y 1915, las ruinas de esta ciudadela pasaron de ser presa del saqueo en los años de sus primeras excavaciones, al mayor atractivo turístico del Perú moderno, con un remozado y cuidado paisaje pétreo que en los años posteriores ha visto mejorar el estado de su estructura gracias a los constantes planes de conservación.

Para nuestra fortuna, como viajeros, con un poco de planificación y sin necesidad de gastar dinero en exceso, podemos visitar Machu Picchu, llevarnos impresionantes fotos a casa y disfrutar de una magnífica gastronomía cusqueña, vegana y libre de gluten.

Este viaje a Machu Picchu comprende tres paradas: Cusco, Ollantaytambo y Aguas Calientes (el pueblo a los pies de Machu Picchu). En cada una encontrarás sitios interesantes para visitar y una nutrida oferta hotelera que va desde casas particulares (a través de plataformas de hospedaje en internet), hasta costosos hoteles con servicios y atractivos de mayor calidad y confort.

Antes de planear tu viaje a Machu Picchu e incluso antes de comprar los boletos de avión a Perú, es importante que realices todas tus reservas con la mayor anticipación posible, en algunos casos y dependiendo de la temporada y el tipo de excursión que contrates, con tres y hasta seis meses de antelación. Esto, debido a que el acceso a las distintas rutas y atractivos es de aforo limitado, por cuestiones de seguridad y también por su alta demanda. Asimismo, los precios de excursiones y tickets varían según la temporada, la disponibilidad y el pack que estés contratando.

Por lo anterior, antes de visitar Machu Picchu debes decidir y considerar lo siguiente: ¿Vas a visitar únicamente la ciudadela o también quieres subir al Huayna Picchu? ¿Quieres tener acceso a la montaña? ¿Vas a necesitar un guía? ¿Qué tipo de excursión quieres realizar? ¿Irás en tren a Machu Picchu o prefieres realizar el camino Inca?

Existen agencias en internet que ofrecen paquetes con diferentes modalidades de acceso, algunos incluyen los tickets de tren desde Ollantaytambo hacia Aguas Calientes (ida y vuelta), y el minibús que te lleva a Machu Picchu desde Aguas Calientes (también ida y vuelta). Por eso es importante que decidas exactamente lo que quieres hacer y en el mes que quieres hacerlo. También puedes comprar el boleto del tren y el acceso a Machu Picchu por separados. Todo dependerá, nuevamente, de lo que quieras realizar y de cuánto estés dispuesto a gastar.

Para que comiences a tener algunas estimaciones de precios, te dejo aquí los enlaces del sitio Info Cusco y la web de Machu Picchu eTicket.

Primera parada: Cusco

Cusco - Perú

Con sus 3400 metros sobre el nivel del mar, Cusco es una de las ciudades más bellas del Perú y la octava más poblada del país. La “capital histórica” de los Incas es la que concita el mayor interés por parte de los visitantes. Su Plaza de Armas es el centro neurálgico y el mayor punto de referencia de la ciudad, espacio abierto donde se concentran los turistas, las agencias de viaje, las joyerías, las tiendas de souvenir y los restaurantes, junto a la Catedral de Cusco y la Iglesia de la Compañía de Jesús.

A pocas cuadras de la plaza se ubica un pintoresco mercado de abastos donde podrás encontrar un sinfín de productos, junto a puestos de comida local a muy buen precio, aunque de aspecto dudoso. De hecho, yo no quise comer ahí. Y vaya la advertencia: en un sector del mercado se concentran las carnicerías donde se exhiben los animales muertos para su venta al público (cuyes, aves, vacunos, etc).

Para llegar a la Plaza de Armas desde el aeropuerto de Cusco puedes coger un taxi o un microbús. Yo tomé el taxi. La oferta es variada y apenas recojas tu equipaje se te acercarán los conductores para ofrecerte sus servicios, y como es obvio, siendo turista, intentarán cobrarte el mayor precio posible. De todas formas, para que lo sepas, este trayecto no debiese superar los 20 soles (6 USD) y según el tráfico podría llegar a demorar entre 15 a 25 minutos. El taxi lo puedes coger en los estacionamientos del aeroparque (donde te saldrá más caro) o salir completamente del recinto hacia la calle por el acceso ubicado a mano derecha, y en el paradero contiguo hacer parar un taxi cualquiera (los hay en abundancia y no tienen un color único o distintivo). Antes de subirte, puedes negociar el precio con el chofer para que te lleve a tu destino. El dinero lo entregas al momento de bajarte, y recuerda que siempre puedes monitorear tu trayecto a través de aplicaciones como maps.me que funciona sin conexión a Internet. Y ya que hablamos de aplicaciones, aprovecha de leer mi posteo millennial sobre “6 aplicaciones que debes tener antes de viajar”.

Debes saber que la moneda local es el sol peruano, y en Cusco encontrarás casas de cambio por todas partes. Sólo procura comparar el tipo de cambio de esos lugares con los que ofrecen las instituciones bancarias, para que te quedes siempre con la mejor opción. Recuerda exigir tu comprobante y nunca cambiar dinero en la vía pública.

En cuanto al clima, Cusco posee prácticamente dos estaciones en el año: días soleados y noches frías desde abril a octubre (temporada alta), y época lluviosa (temporada baja) entre los meses de noviembre y marzo. No olvides llevar contigo un bloqueador solar para utilizar durante el día y ropa abrigada para esas noches de frío. Y si tienes problemas con la altura, ten presente que en todas las hostales, casas y restaurantes podrás encontrar mate de coca, un brebaje que te ayudará con la puna o soroche y además, te servirá para tener una buena digestión.

Durante tu primera noche en Cusco intenta comer algo liviano, camina sin prisa y trata de no agitarte, así evitarás los mareos y la sensación de falta de aire. Y si eres fumador, al menos el primer día olvídate del cigarrillo.

En términos generales, Cusco es una ciudad segura para caminar durante la noche, sólo debes estar atento y tener la precaución mínima que guardarías en cualquier otra ciudad del mundo.

Durante el día métete por las calles de la ciudad, piérdete en sus pasajes, interactúa con su gente, y si te extravías, ya sabes que existen aplicaciones de georrefencia para que te vuelvas a ubicar. No hay mejor forma de descubrir una ciudad que caminando.

Y si a lo lejos oyes estruendos, no te asustes ni te inquietes, ya que es una práctica muy común que por las noches se oigan estallidos y ruidos de fuegos artificiales.

Segunda parada: Ollantaytambo

Ollantaytambo - Perú

Ubicado a 90 kilómetros en dirección noroeste de la ciudad del Cusco, se encuentra Ollantaytambo, un bellísimo poblado y sitio arqueológico incaico, con ruinas y terrazas agrícolas en altura.

En el centro está dispuesta la plaza principal, alrededor de la cual se encuentran restaurantes, farmacias, almacenes y hostales, junto a un pequeñito mercado de abastos donde podrás comprar fruta local a muy buen precio.

Para llegar a Ollantaytambo puedes coger un colectivo en Cusco que te llevará por 10 soles (3 USD) en un recorrido que toma cerca de una hora y cuarenta minutos. Los colectivos salen cada 10 minutos desde la intersección de Pavitos con Avenida Grau.

El colectivo te dejará en la plaza principal de “Ollanta”, que como verás es pequeñita y está rodeada por cerros y ruinas. El primer encuentro con ese paisaje resulta realmente conmovedor. A esta parada podrías dedicarle no más de dos días, tiempo suficiente para conocer sus sitios arqueológicos a los que accedes caminando.

Desde Ollantaytambo salen a diario los trenes que se dirigen a Aguas Calientes. Y este poblado es también uno de los puntos de partida del camino inca hacia Machu Picchu.

Existen dos compañías de trenes: Inca Rail y Peru Rail. Ambas ofrecen distintas categorías y experiencias de viaje. Yo utilicé Peru Rail y viajé en un vagón panorámico bastante cómodo y con buen servicio a bordo. El ticket ida y vuelta me costó USD 140, que resultó ser más caro que el valor normal porque lo compré con apenas días de anticipación y era el único asiento disponible que quedaba. Y tal como ocurre con los boletos de avión, el ticket del tren queda asociado a tu nombre y documentos de identificación, y lo mismo ocurre con el ticket de acceso a Machu Picchu, así que procura tener tus documentos siempre a mano.

Este viaje en tren dura poco más de una hora y media, y durante el trayecto podrás disfrutar de la belleza del paisaje abriéndose paso junto al afluente del río Urubamba. Durante la temporada de lluvias es posible que se cancelen algunos viajes, así que préstale atención a las condiciones del tiempo y a la información que te entregará la agencia con la que has gestionado los boletos.

Mientras vas en el tren puedes ir viendo/escuchando música, y para eso, te comparto este posteo musical con “6 canciones para escuchar en tu próximo viaje”.

Tercera parada y final: Aguas Calientes

Aguas Calientes - Perú

Aguas Calientes es el nombre del pueblo que se encuentra a los pies de las ruinas de Machu Picchu. Cuando te bajes del tren, tendrás que cruzar el Mercado Artesanal para llegar al centro donde encontrarás decenas de hoteles y restaurantes. Recuerda el Mercado porque sin duda querrás volver allí para realizar tus compras antes de partir.

Las ruinas de Machu Picchu se encuentran a 20 minutos aproximadamente (en bus) desde el centro de la ciudad. Puedes acceder a ellas caminando a través de un sendero especialmente habilitado en medio de los cerros, o a través de un microbús, que es la forma más utilizada. Yo por supuesto he preferido el microbús, ya que con suerte logro subir sin desmayarme los seis pisos del edificio en donde vivo.

El valor del boleto en bus a Machu Picchu es de USD 24, ida y vuelta. El ticket lo puedes comprar un día antes de la visita a la ciudadela y será válido por una sola vez dentro de los tres días a partir de la fecha. Al comprarlo te pedirán documentos de identificación.

El primer bus sale a las 5:30 am y luego cada 10 minutos. La venta oficial de tickets se encuentra a sólo pasos de la parada de microbuses. Considera que en temporada alta tendrás que hacer filas para comprar boletos y luego para subirte al bus. Se recomienda llegar temprano.

Una vez en la ciudadela, sigue las indicaciones y flechas del camino, sé respetuoso con los trabajadores del lugar y no alteres a los animales. No olvides llevar agua, bloqueador solar, repelente para mosquitos, gorra y un impermeable para protegerte de la lluvia (revisa antes las condiciones del tiempo en la zona). Haz el recorrido sin apuros, así podrás disfrutar de cada rincón que visites y conectarte con la magia del lugar. En la entrada del recinto hay servicios higiénicos y guardarropía.

Si vas a subir el Huayna Picchu, lleva agua suficiente y un buen par de zapatillas para que puedas subir sus escaleras sin problemas. Y fíjate en el boleto de entrada, donde se indica la fecha y el rango de hora de ingreso, para que lo tengas presente y no pierdas tu derecho a entrar por no respetar el horario establecido.

Al momento de salir del recinto aprovecha de timbrar tu pasaporte, de manera gratuita, para que dejes en tu documento un registro de tu visita a Machu Picchu. El timbre se encuentra justo a la salida, a un costado de los baños.

¿Dónde comer vegano y sin gluten en Cusco, Ollantaytambo y Aguas Calientes?

Que la gastronomía peruana goza de prestigio a nivel mundial, no es novedad para nadie. O no debiese serlo. Y lo cierto es que los veganos y alérgicos al gluten no nos quedamos al margen de saborear estas exquisiteces. ¿Te imaginas un ceviche de carne de soya, un pisco sour auténticamente peruano pero sin huevo, una causa con champiñones y mayonesa vegana, unas hamburguesas de quinoa o un rico postre de coco y frutos rojos? Eso y más puedes encontrar en Cusco, Ollantaytambo y Aguas Calientes, y lo que es mejor aún, a muy buen precio.

1.- Vida Vegan Bistro (Cusco)

Vida Vegan Bistro
Causa especial rellena con un exquisito salpicón de verduras y rosa de palta (12 soles)

Ubicado a sólo once minutos (a pie) desde la Plaza de Armas de Cusco se encuentra Vida Vegan Bistro, un auténtico paraíso gastronómico estrictamente vegano y con opciones libres de gluten. Y permítanme decirlo: uno de los mejores restaurantes veganos, sino el mejor, que he visitado en mi vida. Con eso les digo todo.

Visto desde afuera el restaurante no parece gran cosa, y adentro la temperatura es un tanto más baja que en el exterior, pero el calor de su atención ya te predispone para un muy buen ambiente, limpio, armónico y acogedor.

Entre sus platos destaca la Causa especial rellena con un exquisito salpicón de verduras y rosa de palta (12 soles); y el Ceviche clásico norteño con una base madre de champiñones, zumo de limón, cebolla morada, cilantro y ají (18 soles), una verdadera exquisitez que deslumbra por su magnífica presentación y por su combinación de sabores y texturas en la boca. Además, los precios en Vida Vegan Bistro lo convierten en un sitio aún más atractivo.

Por cierto, hay decenas de otras preparaciones deliciosas, las que puedes acompañar con un refrescante jugo de fruta natural. ¡Querrás volver una y otra vez a este restaurante!

Dirección: Tambo De Montero 508, Cusco 08000, Perú

2.- Chia Restaurant (Cusco)

Chia Restaurant
Hamburguesa de quinoa y champiñones, acompañada con papitas nativas crocantes y salsa de la casa (19 soles)

Si buscas variedad, sabor, texturas, colorido, presentación y buenos precios, Chia es el lugar adecuado. A sólo 6 minutos (caminando) desde la Plaza de Armas de Cusco se ubica este restaurante especializado en comida vegana y vegetariana, con decenas de opciones para comer y beber a gusto. Su menú es amplio y variado, posee una exquisita selección de ensaladas, sopas, platos de fondo y postres, todos con opciones libres de gluten.

Para empezar, puedes pedir un Ceviche mini causa que, como su nombre lo indica, se trata de cuatro “pequeñas causas” acompañadas con ceviche andino de algas, champiñones y ají (16 soles). Y pongo entre comillas “pequeñas causas” porque pese a su nombre, es un aperitivo generoso y puede satisfacer con creces el apetito de una persona.  

De fondo puedes ordenar una contundente y deliciosa Hamburguesa de quinoa y champiñones, acompañada con papitas nativas crocantes y salsa de la casa (19 soles). Y si aún queda espacio en tu estómago para más cosas ricas, puedes pedir de postre el Enrollado de coco, que es dulce de coco con coulis de fresa, sobre una salsa de mango y todo bañado con flores, frutos y caramelo (16 soles).

Y por si te interesa, en Chia puedes preguntar por clases de comida vegana. ¡A ver si te animas!

Dirección: Tecsecocha 466, Cusco 08000, Perú

3.- Alma Amor Wellness Center (Ollantaytambo)

Alma Amor
Albóndigas de lentejas, que vienen con una maravillosa salsa de tomate, ensalada y arroz integral (25 soles)

Con el nombre Alma Amor resulta imposible resistirse a probar los platos de este estupendo restaurante vegano/vegetariano ubicado a pocos metros de la Plaza principal de Ollantaytambo.

En su menú destaca el Curry de garbanzos servido con verduras, leche de coco y arroz integral, junto con el Estofado de quinoa y mi plato favorito en este lugar: unas delicadas y suaves Albóndigas de lentejas, que vienen con una maravillosa salsa de tomate, ensalada y arroz integral (25 soles). ¡Una verdadera delicia! Y esto, acompañado por el pisco sour vegano más rico que he probado alguna vez. Tanto así, que repetí el mismo día y al siguiente también, y fue preparado especialmente para mí, ya que como tal no estaba disponible en la carta.

Dirección: Calle Principal (con Lari Calle) Ollantaytambo, Perú

4.- Govinda Restaurant (Aguas Calientes)

Govinda
Ceviche andino de carne vegetal, limón, pepino, papa, cebolla, apio y ají amarillo (38 soles)

Desayunos, almuerzos, cenas, postres y literatura mística es lo que ofrece Govinda Restaurant, especialistas en comida vegana y vegetariana a base de productos ecológicos y naturales.

Si bien sus precios son más elevados que los sitios que hasta aquí he recomendado, debemos considerar que se encuentra en el corazón de Machu Picchu y es la gran opción vegana que existe en Aguas Calientes.

Aunque el tiempo de espera fue más bien largo, valió la pena aguardar por mi plato, un generoso Ceviche andino de carne vegetal, limón, pepino, papa, cebolla, apio y ají amarillo (38 soles). Nunca antes había comido ceviche de carne de soya y en Govinda quedé gratamente sorprendido. Es un plato auténtico, delicioso, contundente y con muchísima personalidad.

Además, tuve la fortuna de compartir una grata y extendida conversación con su dueña, con quien intercambiamos experiencias y visiones sobre la alimentación sana y consciente.

Dirección: Pachacutec 400 2do piso, Aguas Calientes, Perú

Importante: Si tienes alguna alergia alimentaria y acudes a uno de estos restaurantes, no olvides hacérselo saber a quien te atienda para que tomen los resguardos respectivos en cada una de tus preparaciones. ¡Así disfrutarás como es debido y sin pasar malos ratos!

Espero que esta guía te sirva de ayuda para planificar tu visita a Machu Picchu y vivas uno de los mejores viajes de tu vida.

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